Con MC Nalini fuimos compañeros en la carrera de Comunicación Audiovisual, entre los años 2006 y 2010. A mediados de nuestra instrucción académica, y motivados por las nuevas tecnologías en cámara -Canon XL1- y en edición no lineal-FinalCut-, nos propusimos hacer el primer video clip profesional y con expectativas comerciales de su entonces emergente banda de hiphop Mantekilla Digital. Toda una osadía al considerar que aun estabamos a mitad de la carrera técnico-profesional, con absoluto desconocimiento del formato de registro y casi sin soporte en el sistema de edición: eramos testigos de la irrupción del MiniDV y no queríamos desaprovechar el momento. Convencimos al sello discográfico para que financiara el proyecto, augürando mayores ventas del LP recién lanzado: Reponedores del Sentido. Mariela Oyarzún productora ejecutiva y representante del discográfica, creyó en la apuesta, en mi rol como director y grabamos el clip en 3 jornadas de rodaje.
Se emplearon como locaciones sitios emblemáticos mas no símbolicos de la ciudad de Santiago: el interior del supermercado La Bandera Azul -el más antiguo del país-; el paseo Nueva York previo a la construcción del enrejado hacia el Paseo Ahumada; un campo en Camino Lonquén lleno de zapallos y vacas malhumoradas; y las típicas calles y canchas en Maipú cercanas al inmueble donde habitaba la joven pareja Rapera.
Desde un principio siempre se quizo hacer un video clip no convencional. Le dimos una vuelta de tuerca a la letra y vimos la denuncia que proyectaba la lírica: el trabajo y maltrato infatil. Para complementar esta idea, creamos una línea argumental que daba cuenta de esta dura realidad y representamos cómo un niño sobrevive en las duras condiciones de abandono y situación de calle. Lillo ¡¡¡Estate atento!!! fue un proyecto en el cual todo el equipo aprendió mucho, se creó una gran confianza, e hizo historia, demostrando que un clip comercial puede hacer crítica y denuncia a un sistema mal organizado.